sábado, 31 de diciembre de 2011
lunes, 26 de diciembre de 2011
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miércoles, 19 de octubre de 2011
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jueves, 13 de octubre de 2011
jueves, 6 de octubre de 2011
domingo, 18 de septiembre de 2011
Cuantas veces me consuelo
-eterno desconsolado-,
ante un perro abandonado
hecho un ovillo en el suelo;
mi desvelo a su desvelo
pongo en linea de igualdad.
Su orfandad con mi orfandad
mido: a silencio me llamo.
Porque ese perro sin amo,
humilla mi soledad.
Y EN SILENCIO
Tiende tu mano al vecino,
porque sí, por elegancia;
que no todo sea ganancia
a lo largo del camino.
Cambia de sabor el vino
cuando no hay con quién brindar...
¿Qué harás con atesorar
y ser opulento en bienes,
si entre tus bienes no tienes
el bien supremo de dar?.
PLANTA UN ÁRBOL
Planta un árbol convencido
-aunque el sitio en que lo plantes
no sea tuyo y mueras antes
de saberlo florecido-,
que hará un pájaro su nido
a su abrigo acogedor;
que a un hombre trabajador
será su sombra propicia,
y que siempre beneficia
lo que se hace por amor.
César Vallejo
(Perú, 1892-Paris, 1938)
Los Heraldos Negros
(1918)
LOS HERALDOS NEGROS
Hay golpes en la vida, tan fuertes... Yo no sé.
Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos,
la resaca de todo lo sufrido
se empozara en el alma... Yo no sé.
Son pocos; pero son... Abren zanjas oscuras
en el rostro más fiero y en el lomo más fuerte.
Serán tal vez los potros de bárbaros atilas;
o los heraldos negros que nos manda la Muerte.
Son las caídas hondas de los Cristos del alma,
de alguna fe adorable que el Destino blasfema.
Esos golpes sangrientos son las crepitaciones
de algún pan que en la puerta del horno se nos quema.
Y el hombre... Pobre... pobre! Vuelve los ojos, como
cuando por sobre el hombro nos llama una palmada;
vuelve los ojos locos, y todo lo vivido
se empoza, como un charco de culpa, en la mirada.
Hay golpes en la vida, tan fuertes ... Yo no sé!








